Desgraciadamente, ocurren siempre
conflictos en el medio laboral, ya sea porque como empleados, violentan
nuestros derechos laborales y nuestro trabajo, que es parte de nuestro
patrimonio inmaterial, pues a través de él podemos subsistir; también porque
entre empleados existe un conflicto de intereses que merma la capacidad de
desarrollo dentro del trabajo y puede incluso llegar a rayar en límites de la
ilegalidad; o como propietarios nos percatamos que hemos sufrido de algún
delito laboral por parte de nuestros empleados, como bien puede ser el abuso de
confianza, entre muchos otros. Éstas son únicamente algunas de las razones por
las que se debe contar con un abogado laboral que previo a intentar
resolver el problema, tenga un extenso y detallado conocimiento del conflicto
jurídico-laboral, por el que como personas físicas o personas morales, estamos
atravesando. En estos casos los abogados laborales deben ser las primeras personas a las que se llame cuando se esté
implicado en uno de estos problemas legales.
En el mejor de los casos, el apoderado
legal de la empresa, ya sea el dueño o el representante, tendrá ya un abogado laboralista que fungirá como mediador éntrelos empleados o
entre los empleados y él mismo. Si esta situación se llega a presentar, el abogado laboral deberá ya haber indagado en las bases del
surgimiento del conflicto y deberá tener ya posibles soluciones para el
conflicto entre dos o más empleados, a manera que ambos queden satisfechos o en
su defecto recomendar las acciones legales prudentes según las leyes vigentes
de la jurisdicción donde se encuentren. Si alguna de las dos partes lo desea,
puede solicitar al abogado laboralista
que sea su representante en el litigio y por la ley vigente y sentido común, la
otra parte deberá buscar entres los demás abogados
laboralistas que litiguen.
Siendo este el caso el abogado laboral debe plantearnos todas las posibilidades y alcances
que tendrá tomar las acciones legales pertinentes. Asimismo nuestro abogado laboralista, deberá negociar
con los abogados laboralistas de la
empresa, pues debemos recordar que al ser un conflicto laboral ocurrió dentro
de esta misma. Las negociaciones pueden llevar un par de días, pues los abogados laborales de la empresa buscarán será dar su apoyo a
quien en verdad es víctima de este conflicto siendo que con esto, en términos
legales habrá cumplido con su obligación y a la par no se inmiscuirá en un
proceso legal. Ya teniendo solucionada esto y en tanto el abogado laboral de la otra
parte haya dejado en claro que no habrá negociaciones, se pueden tomar las
acciones legales pertinentes en una corte o tribunal.
Debemos recordar que una de las ventajas,
que incluso podría catalogarse como sublime, es que los abogados laborales nos defienden, ya sea como empresa o como
particular, fieramente de todos o todo aquello que desee perjudicarnos en
cualquier forma, por lo que si llegase a suscitarse el caso, que como
empleados, tras habernos retirados nuestras prestaciones y haber sufrido vejaciones
laborales desean que firmemos o aceptemos algún acuerdo con complicados
términos jurídicos y vocabulario jurídico especializado que cita leyes en
específico, sin pensarlo dos veces debemos llamar a nuestro abogado laboral de cabecera, para que
verifique el documento y nos dé luz verde a firmarlo o rechazarlo debido a su
ilegalidad, siento éste último punto el quebrantamiento evidente de la ley y dándonos la oportunidad
ideal para entablar una demanda más sólida y recuperar todo aquello que nos es
inherente por el simple hecho de ser trabajadores aunado a que el abogado laboralista tendrá un
conocimiento tal de la situación, que únicamente requerirá de su conocimiento
académico para otorgarnos una compensación monetaria por las vías legales,
siendo así irrefutable.
Por otra parte, si nos encontramos como
empresa siendo atracados, en términos laborales, monetarios, etcétera, por
alguno de nuestros empleados y estas acciones han afectado también a sus
compañeros de trabajo, se requiere imperantemente de abogados laborales que estén dispuestos a litigar y a representar a
la empresa por una parte, por otra a los empleados afectados, y por último que
tengan conocimiento de otras arenas del derecho para que una demanda por daño o
lesiones morales dolosas o algún otro cargo con el que pueda resarcir todo lo
protervo que ha causado con su actuar ilegal;
o incluso que como abogados laboralistas
tenga una estrecha relación laboral abogados de otra índole.
Es crucial tener en mente que para
cualquier tipo de conflicto que sube al menos un poco de tono, es necesaria la
presencia de un abogado laboral, pues jamás se puede tener la certeza de que
acabará en una discusión únicamente. Si ya existe un abogado laboralista donde
usted trabaja, ante cualquier problema laboral que surja con algún compañero de
trabajo no dude en consultarle; de igual manera, si le han retirado
prestaciones o actuado ilegalmente en su contra, no dude en acudir a un bufete
de abogados laborales, donde
seguramente habrá alguno con la experiencia y conocimientos necesarios para que
todo vuelva a la normalidad. Asimismo como propietario de una empresa no debe
olvidar jamás tener un abogado laboralista de planta, que esté capacitado para
resolver cualquier conflicto y a la par para garantizar la integridad legal de
su empresa y por su puesto de usted como representante de ella y de de usted
como persona física. Hay que tener presente que los abogados laboralistas son
más que proveedores de soluciones, sino también son facilitadores para las
arenas legales.
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